{"id":504,"date":"2008-10-27T21:15:08","date_gmt":"2008-10-27T21:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/"},"modified":"2008-10-27T21:15:08","modified_gmt":"2008-10-27T21:15:08","slug":"divine-liturgy-explained","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/","title":{"rendered":"Explicaci\u00f3n de la Divina Liturgia"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Reino de la Trinidad:<\/span><\/strong><\/p>\n<p>La Divina Misa es el secreto de la presencia de Cristo, y por tanto es revelaci\u00f3n del reino bendito \u201cel reino del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u201d, porque la presencia de Cristo es lo mismo que el reino de Dios, esta presencia convierte la tierra en cielo.<\/p>\n<p>El lugar donde los creyentes se re\u00fanen para dar gracias al Se\u00f1or es \u201cla morada de sus \u00e1ngeles, la morada de los arc\u00e1ngeles, el reino de Dios, el cielo mismo\u201d.<\/p>\n<p>La meta del camino de nuestra vida es el Reino, bendecimos a Dios, es decir, declaramos que \u00c9l es nuestra meta, la meta de nuestras vidas y la meta de toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>El sacerdote hace este anuncio mientras hace la se\u00f1al de la cruz en el Evangelio. La primera obra que realiza el sacerdote es la cruz. La Divina Misa es el Reino de Dios, al que conduce la cruz, de la que pend\u00eda el Rey de la Gloria.<\/p>\n<p>La cruz es la prueba de que s\u00f3lo Cristo es el verdadero rey: a trav\u00e9s de la cruz nos abri\u00f3 el reino.<\/p>\n<p>El pueblo dice \u201cAm\u00e9n\u201d en se\u00f1al de aceptaci\u00f3n de la verdad contenida en la declaraci\u00f3n del sacerdote y expresa su anhelo de saborear el Reino. \u201cAm\u00e9n\u201d en hebreo significa \u201cverdaderamente\u201d.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Los principales estudiantes de la paz:<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Es la letan\u00eda m\u00e1s larga de la Divina Liturgia.<\/p>\n<p>\u201cEn paz rogamos al Se\u00f1or\u201d. A trav\u00e9s del pecado, el hombre entr\u00f3 en el caos, la divisi\u00f3n y el pecado, pero Cristo restaur\u00f3 al hombre a la unidad.<\/p>\n<p>Lo primero que pedimos a Dios es la paz, y la paz aqu\u00ed no es la paz que el hombre hace con sus caprichos, sino la paz que viene de arriba, porque Cristo vino a nosotros desde arriba para enviarnos la paz verdadera que devuelva la tranquilidad a los atribulados. alma, paz que acoge a toda alma arrepentida y que regresa.<\/p>\n<p>\u201cPaz a todo el mundo\u201d<\/p>\n<p>Le pedimos a Dios que el mundo est\u00e9 en paz permanente y estable, y esto se logra con la paz suprema, y todo esto es para que la iglesia est\u00e9 firme ante las tentaciones del maligno que quiere dividir el mundo. Iglesia. En cuanto a la unidad de todos, \u00e9sta resulta del v\u00ednculo del Esp\u00edritu, el v\u00ednculo de la paz, y seg\u00fan el ap\u00f3stol San Pablo: \u201cHermanos, procurad conservar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz\u201d, es decir. que estamos unidos unos a otros en el v\u00ednculo del amor, el v\u00ednculo de Cristo Salvador, y de esta manera todos nos preparamos para la Comuni\u00f3n, y de esta manera tambi\u00e9n vivimos la paz interior con nosotros mismos y la paz exterior con Dios y con los dem\u00e1s, y as\u00ed nos hemos convertido en un vaso digno de recibir a Cristo dentro de nosotros.<\/p>\n<p>&quot;Por el bien de esta casa...&quot;<\/p>\n<p>Cuando una persona entra a la iglesia, entra al cielo a la presencia de Dios, y all\u00ed el creyente debe comunicarse con Dios con fe y piedad porque el servicio aqu\u00ed es el servicio del Dios Alt\u00edsimo, nuestro Creador y Salvador.<\/p>\n<p>\u2020 \u201cPor amor de nuestro Padre y de nuestro Sumo Sacerdote...\u201d<\/p>\n<p>En el primer per\u00edodo de la era bizantina, la Divina Liturgia comenzaba con el ciclo menor tal como lo conocemos hoy en la Misa. El primer movimiento lit\u00fargico fue la entrada del obispo a la iglesia, seguido de su uso del h\u00e1bito sacerdotal en medio de la iglesia, como sucede muchas veces hoy y antes del inicio de la Divina Liturgia. El proceso del obispo vistiendo su t\u00fanica representa el evento de la encarnaci\u00f3n del Verbo, y el obispo representa a Cristo o es el icono viviente del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u2020 \u201cPor el bien de esta ciudad...\u201d<\/p>\n<p>Preguntamos por la ciudad en la que vivimos (el lugar) y por cada lugar del mundo. San M\u00e1ximo Confesor dice: \u201cEl amor perfecto se extiende por igual a todas las personas\u201d. Y por eso oramos por el lugar en el que vivimos y por el mundo entero.<\/p>\n<p>\u2020 \u201cPor el aire templado... y la fertilidad de la tierra con frutos, y por los enfermos, los que sufren, los prisioneros y los viajeros...\u201d<\/p>\n<p>Notamos aqu\u00ed el pensamiento de la Iglesia sobre cada persona, dondequiera que est\u00e9 y en cualquier condici\u00f3n en que se encuentre: la Iglesia desea dirigirse a cada persona individualmente y orar por \u00e9l y para que Dios le proporcione todos los medios para una vida satisfactoria y feliz. .<\/p>\n<p>\u2020 \u201cPara librarnos de toda angustia y ira..<\/p>\n<p>Le pedimos a Dios que nos proteja de todos los peligros y tentaciones del mal (el pecado y el placer humano van acompa\u00f1ados de dolor). Dios ha permitido que una persona experimente dolor para sanar de la herida del pecado. El dolor no es un castigo, sino m\u00e1s bien una medicina que se adapta al estado de pecado que vive la persona, ya que su condici\u00f3n fue resultado del pecado.<\/p>\n<p>Caminamos por tribulaciones hacia el Reino de Dios, \u201cporque a trav\u00e9s de muchas tribulaciones es necesario entrar en \u00e9l\u201d. Sin embargo, toda disciplina en el presente no parece ser para gozo, sino para tristeza, pero al final produce frutos \u201cpac\u00edficos\u201d. de justicia a los que en ella son domesticados.<\/p>\n<p>\u2020 El pueblo responde a todas estas peticiones: \u201cSe\u00f1or, ten piedad\u201d. Esta sencilla respuesta lleva toda la teolog\u00eda y todo el pensamiento cristiano. \u201cTen piedad\u201d del verbo tener piedad, y este verbo en hebreo significa misericordia, bondad, compasi\u00f3n y bondad, es decir, le pedimos a Dios que nos conceda todas sus misericordias.<\/p>\n<p>\u2020 Despu\u00e9s de mencionar al Sant\u00edsimo, nos despedimos....<\/p>\n<p>Es decir, pedimos la ayuda de la Madre de Dios y de todos los santos para que podamos encomendar nuestra vida y a nosotros mismos al Se\u00f1or, y as\u00ed como la misma Virgen hizo voto, as\u00ed imit\u00e9mosla, coloc\u00e1ndonos como servidores de la Se\u00f1or. \u201cAqu\u00ed estoy el siervo del Se\u00f1or\u201d. Aqu\u00ed hay una ense\u00f1anza \u00fanica que nos confiamos unos a otros. Cada creyente es responsable. Del otro porque debemos buscar el bien para los dem\u00e1s as\u00ed como para nosotros mismos seg\u00fan lo que hemos aprendido. de Cristo.<\/p>\n<p>\u2020 Despu\u00e9s de eso, el sacerdote recita Afshin y termina con una declaraci\u00f3n trinitaria: \u201cPorque a ti te corresponde toda glorificaci\u00f3n, honor y postraci\u00f3n, oh Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p>Los \u201cadoradores con nosotros\u201d reunidos en la iglesia son aquellos que aceptaron la invitaci\u00f3n divina a cenar, vinieron para participar de la presencia divina trinitaria y de este servicio, y aqu\u00ed la palabra \u201cAm\u00e9n\u201d viene a confirmar que el pueblo buscar y preparar a cada individuo para que sea casa santa para Dios.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">\u2021 End\u00f3fonos:<\/span><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"text-decoration: underline;\">\u201cPor la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios, oh Salvador, s\u00e1lvanos\u201d.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>En este himno hay una ense\u00f1anza doctrinal sobre la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios, pedimos la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda, para que Jes\u00fas nos salve (el pedido de la madre es poderoso ante el Se\u00f1or), con el \u00e9nfasis de que la salvaci\u00f3n viene de Cristo Dios. En cuanto a la Virgen Mar\u00eda y los santos, ellos interceden por nosotros ante el Se\u00f1or. Los santos no son intermediarios en el sentido. El significado literal de la palabra es: &quot;Porque hay uno&quot;. Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, que es Jesucristo hombre\u201d (1 Timoteo 2:5). Cristo es el \u00fanico mediador, pero los santos son corrientes vivas por donde fluye la gracia del \u00fanico Redentor.<\/p>\n<p>La intercesi\u00f3n de los santos deriva su verdad de la comuni\u00f3n que une a los creyentes, miembros del cuerpo de Cristo, as\u00ed como los miembros se sirven unos a otros en la unidad del cuerpo (1 Corintios 12), as\u00ed los creyentes oran, como escribi\u00f3 el ap\u00f3stol Santiago. en su carta, \u201cLa s\u00faplica del justo tiene gran poder en su efecto\u201d (5: 16).<\/p>\n<p>La Virgen Mar\u00eda se hizo madre nuestra porque dio a luz a Cristo, el cual estuvo dispuesto a hacerse hermano de cada uno de nosotros en su cuerpo, y porque es nuestra madre que mira nuestra necesidad y la eleva al Se\u00f1or, por eso con raz\u00f3n se la llama ferviente intercesora y refugio del mundo.<\/p>\n<p>- Una y otra vez en paz pidamos al Se\u00f1or...<\/p>\n<p>Esta petici\u00f3n no pretende ser una repetici\u00f3n de la anterior, pero no nos cansamos de repetir las mismas palabras al Se\u00f1or, podemos pedir las mismas cosas, y cuando su amor nos las concede, entonces nos damos cuenta de que son no son los mismos que ten\u00edamos, repetimos el pedido de obtener la paz que viene de arriba, para que estemos m\u00e1s preparados para participar de la mesa del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>- \u201cBendice tu herencia\u201d de Afshin Andiphones.<\/p>\n<p>Cris\u00f3stomo dice: \u201cEn la Divina Misa nos presentamos ante la Santa Mesa\u201d con alegr\u00eda, dando gracias a Dios y Padre que nos ha calificado para compartir la herencia de los santos en la luz. \u201cY Cristo es tambi\u00e9n la herencia de todos los seres humanos. Ofrecemos a Cristo a cada ser humano en la tierra.<\/p>\n<p>La segunda ant\u00edfona:<\/p>\n<ol>\n<li value=\"2\"><span style=\"text-decoration: underline;\">\u201cS\u00e1lvanos, Hijo de Dios, que... \u00c9l resucit\u00f3 de entre los muertos\u201d.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>Un himno doctrinal en el que declaramos que Jesucristo es el Hijo de Dios y que la salvaci\u00f3n para nosotros s\u00f3lo la logra el Hijo de Dios que resucit\u00f3 de entre los muertos, porque el que vendr\u00e1 y juzgar\u00e1 al mundo es Cristo, el Hijo de Dios, que venci\u00f3 a Satan\u00e1s mediante su muerte y resurrecci\u00f3n. Reconocemos que Cristo, el \u201cHijo de Dios\u201d, es una piedra. La piedra angular, la piedra de nuestra fe sobre la cual est\u00e1 edificada la iglesia. \u201cSobre esta roca edificar\u00e9 mi iglesia\u201d, porque la iglesia es una extensi\u00f3n de la encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u201cOh Palabra de Dios\u2026\u201d<\/p>\n<p>Encarn\u00f3 a aquel ante quien tiemblan los querubines y serafines al mirarlo, y se complaci\u00f3 en tomar la forma de un siervo que cre\u00f3 todo con una palabra suya. Jesucristo se complaci\u00f3 en habitar el vientre de la Madre de Dios, encarnado de ella, para lograr para nosotros la victoria sobre el malvado Satan\u00e1s, para que podamos vencer el mal, el mal y la muerte.<\/p>\n<p>Este himno, que es un resumen de la doctrina ortodoxa (ortodoxa), se remonta a principios del siglo VI aproximadamente (536 d.C.) Cristo llev\u00f3 a cabo el proceso de gesti\u00f3n divina a trav\u00e9s de la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n sin abandonar su gloria divina, sin abandonando su divinidad. Este himno est\u00e1 en la Misa de los Catec\u00famenos. Antes del Evangelio, se asemeja a la Constituci\u00f3n de la Fe (Creo en un solo Dios....) en la Misa de los creyentes y antes del discurso esencial y la Comuni\u00f3n. Aqu\u00ed surge la similitud entre la Misa de los catec\u00famenos, que se fundamenta en la palabra hablada y declarada, y la Misa de los creyentes, que se fundamenta en la Palabra encarnada en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Entrada:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Tras el anuncio, el coro entona el Tar y Bar de la Resurrecci\u00f3n, es decir, el himno de la victoria y la victoria sobre la muerte, seg\u00fan la melod\u00eda de la semana o el Tar y Bar del Eid o del santo que se celebra. Durante esta procesi\u00f3n, el sacerdote se postra tres veces ante la mesa, acepta el Evangelio, lo recorre en procesi\u00f3n y se dirige hacia la puerta real del templo, precedido por los cirios y la cruz. Esta entrada se llama isodon (entrada) o entrada peque\u00f1a.<\/p>\n<p>Hasta el siglo VII, la Divina Liturgia comenzaba con la introducci\u00f3n del Santo Evangelio (Isod\u00f3n), y el sacerdote vest\u00eda su h\u00e1bito sacerdotal en el lugar donde se guardaban los utensilios de la iglesia, de all\u00ed tomaba el Evangelio y entraba con el los creyentes a la nave de la iglesia, y el obispo vest\u00eda su t\u00fanica delante de los creyentes y luego entraba al templo.<\/p>\n<p>El cirio delante del Evangelio hace referencia a Juan Bautista, la l\u00e1mpara que brilla, y la entrada significa que el sacerdote se eleva de las cosas terrenas al Reino de Dios para ser el v\u00ednculo entre Dios y el pueblo, y con cada entrada entramos. al Reino para ascender a Dios. \u201cHaz nuestra entrada junto con la entrada de los santos \u00e1ngeles que participan con nosotros en el Servicio y glorifican tu bondad con nosotros\u201d. Aqu\u00ed, Al-Afshin est\u00e1 en forma plural, es decir, todos nosotros entramos. el reino, y tambi\u00e9n simboliza la salida de Cristo a predicar las buenas nuevas en el mundo.<\/p>\n<p>El isod\u00f3n peque\u00f1o es una imagen de la venida de Cristo al mundo para ser la luz del mundo, predicando las buenas nuevas del reino, que si aceptamos, regresaremos al reino.<\/p>\n<p>\u2020 Cuando el sacerdote llega ante la Puerta Real, bendice el templo, haciendo la se\u00f1al de la cruz y diciendo: \u201cBendita la entrada de tus santos en todo tiempo\u2026\u201d refiri\u00e9ndose a la entrada del pueblo de Dios al reino. La singularidad de esta bendici\u00f3n es \u201cla entrada de vuestros santos\u201d, es decir, el pueblo de Dios. Jes\u00fas nos ha llamado a ser santos como \u00c9l es santo, y esto es lo que entendi\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo y se dirigi\u00f3 a los creyentes en muchas iglesias y cartas\u201d. a los santos que est\u00e1n en \u00c9feso\u201d (1:1).<\/p>\n<p>\u2020 El sacerdote Isodicon dice: \u201cLa entrada especial\u201d, que es en los d\u00edas ordinarios: \u201cVenid, postr\u00e9monos y arrodill\u00e9monos ante Cristo, nuestro Rey y Dios\u2026\u201d. Difiere seg\u00fan la fiesta que celebremos. Aqu\u00ed nos postramos ante Cristo, nuestro Rey y Dios, conscientes de que no hay otro rey sobre nuestros corazones, y \u00c9l nos introduce en Su Reino, donde lo gustaremos como palabra declarada (el Evangelio), y el otro lo probaremos. recibir en la forma de Su divino cuerpo y sangre.<\/p>\n<p>\u2020 El sacerdote coloca la Santa Biblia sobre la Mesa Santa.<\/p>\n<p>\u2020 Los coristas contin\u00faan cantando la troparia y el troparion del due\u00f1o de la iglesia, cuya intercesi\u00f3n siempre pedimos en cada misa.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Trisagianos:<\/span><\/strong><\/p>\n<p>El sacerdote declara: &quot;Porque t\u00fa eres santo, oh Dios nuestro, y a ti te enviamos gloria...&quot; y el coro canta: &quot;Santo es Dios...&quot; o lo que se conoce como el Himno Tri-Santo. El sacerdote Afshin recita el Trisagion, que San Germ\u00e1n interpreta diciendo: \u201cSanto es Dios, es decir, el Padre\u201d. Santo es el Fuerte, es decir, el Hijo y el Verbo, porque contuvo a Satan\u00e1s, que era poderoso contra nosotros, y mediante la cruz aboli\u00f3 a los que ten\u00edan el imperio de la muerte, y nos dio vida, fuerza y autoridad para pisotearlo. . Santo es el Inmortal, es decir, el Esp\u00edritu Santo que da vida a toda la creaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La palabra \u201csanto\u201d se menciona tres veces en este c\u00e1ntico, que es el c\u00e1ntico de los \u00e1ngeles (Isa\u00edas 6:2) y (Apocalipsis 4:8), y las palabras: Dios - el fuerte - que no muere, son de David el Profeta, quien dijo: \u201cMi alma tiene sed de Dios, del Dios fuerte y vivo\u201d (Salmo 42: 2).<\/p>\n<p>La iglesia combin\u00f3 el salmo y la alabanza angelical y agreg\u00f3 su petici\u00f3n: \u201cTen piedad de nosotros\u201d, para mostrar la compatibilidad de los dos pactos, los \u00e1ngeles y los humanos dentro de la iglesia.<\/p>\n<p>Al cantar el himno (El Tri\u00e1ngulo Santo), el sacerdote se acerca al altar y dice: \u201cBendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or\u201d. Luego bendice la catedral, diciendo: \u201cBendito seas en el trono de la gloria\u201d. de tu reino, t\u00fa que te sientas sobre los querubines en todo tiempo\u2026\u201d Si el obispo est\u00e1 presente, bendice la catedral, y hay una ense\u00f1anza de que ascendemos gradualmente del mundo al interior de la iglesia, a la puerta real, al lugar del trono, que representa el trono de Dios, el Trono de Cristo, y en algunas iglesias existe la costumbre de que el obispo se siente en este trono catedralicio y bendiga al pueblo.<\/p>\n<p>\u2020 El obispo bendice al pueblo desde la Puerta Real con el \u201ctricari\u201d, es decir, el candelero de tres velas que indica la Sant\u00edsima Trinidad, y el \u201ctricari\u201d, es decir, el candelero de dos velas que simboliza las naturalezas humana y divina. de Cristo, ora para que Dios cuide su iglesia, y el obispo, siendo imagen de Cristo, bendice y pide e intercede ante el Se\u00f1or.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Prokimenn:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es la recitaci\u00f3n de un vers\u00edculo de los Salmos antes de leer el cap\u00edtulo del mensaje. El lector dice que el Procimenon es porque nos introduce en el secreto de la palabra. San Germ\u00e1n dice: \u201cSe refiere a la revelaci\u00f3n de los secretos divinos\u201d. y la predicci\u00f3n previa de la presencia del Rey, es decir, Cristo. Por eso, el Procimenon usa stichons de los Salmos porque nos hablan de las grandes cosas de Dios\u201d.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>\u2021 el mensaje:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>El mensaje est\u00e1 tomado de los Hechos de los Ap\u00f3stoles o las Ep\u00edstolas, y este mensaje contiene las ense\u00f1anzas doctrinales y espirituales inspiradas por Dios y respuestas a los problemas que se presentaron en ese momento y a\u00fan se presentan. El mensaje puede coincidir con alg\u00fan evento, festividad o santo que celebremos ese d\u00eda, o puede estar ordenado seg\u00fan los domingos y de forma consecutiva en un orden espec\u00edfico.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>\u2021 Al-Afshin:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Mientras lee el mensaje, el sacerdote Afshin recita antes del Evangelio: &quot;Brilla en nuestros corazones la luz pura, la luz de tu conocimiento divino... y abre los ojos de nuestra mente para que podamos comprender las ense\u00f1anzas de tu Evangelio&quot;. El Evangelio s\u00f3lo es comprendido en su profundidad y esencia por aquel que ha abierto su coraz\u00f3n a Dios y es iluminado por la luz de Dios, le pedimos a Dios que nos d\u00e9 la gracia para que el cuerpo y el alma lleguen a ser perfectos en armon\u00eda a trav\u00e9s de la iluminaci\u00f3n. a la luz de la palabra divina que nos ser\u00e1 le\u00edda.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>\u2021Hallarianos:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Al final del mensaje, el sacerdote saluda al lector y canta \u201cAleluya\u201d, que es una palabra hebrea que significa (Aleluya a Dios), es una invitaci\u00f3n a alabar a Dios y alegrarnos porque \u00c9l se nos aparecer\u00e1 en breve a trav\u00e9s de la palabra del Evangelio que ser\u00e1 le\u00edda en nuestros o\u00eddos, es decir, es una reacci\u00f3n a su venida. Es un himno de alabanza y homenaje a la revelaci\u00f3n divina que nos revelar\u00e1 la revelaci\u00f3n de Jesucristo a su iglesia.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Fumigaci\u00f3n:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>La Iglesia no acept\u00f3 r\u00e1pidamente este acto ritual, porque era com\u00fan a muchas religiones, y pronto entr\u00f3 en la liturgia y se convirti\u00f3 en una pr\u00e1ctica ritual religiosa muy com\u00fan, en la que las brasas y el incienso se convert\u00edan en un aroma agradable y el humo se elevaba hacia el cielo.<\/p>\n<p>El incienso se realizaba durante el canto del Aleluya, pero ahora durante la lectura del mensaje, y lo mejor de todo, al cantar el Santo final de Dios, el sacerdote bendice el incienso e inciensa la mesa sagrada, el altar, los iconos y la gente de la Puerta Real.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Evshin antes del Evangelio:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Esta oraci\u00f3n ocupa el mismo lugar en el misterio del Verbo Divino que la invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la An\u00e1fora, en la que pide al Padre que env\u00ede su Esp\u00edritu Santo. Comprender y aceptar la Palabra Divina no est\u00e1 sujeto s\u00f3lo a nuestra voluntad, la condici\u00f3n b\u00e1sica para comprenderla es que nuestros \u201cojos espirituales\u201d se abran en secreto y que el Esp\u00edritu Santo descienda sobre nosotros, y de ello lo atestigua la bendici\u00f3n dada al di\u00e1cono para lee la Palabra Divina.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Lectura de la Biblia:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>En la sesi\u00f3n menor, el sacerdote levanta el Evangelio, cubri\u00e9ndose el rostro con \u00e9l, para mostrar a los creyentes el rostro de Cristo. Ahora, al leer el Santo Evangelio, presenta su boca a \u201cla Palabra\u201d para que los creyentes puedan escuchar \u201cla Palabra\u201d. Entonces, en lugar del sacerdote, la gente ve a Cristo y, a trav\u00e9s de su boca, escuchamos su voz, \u201cla voz de Cristo\u201d. A trav\u00e9s del noble Evangelio, vemos a Cristo entre nosotros y lo escuchamos llam\u00e1ndonos a su reino.<\/p>\n<p>El Evangelio en la tradici\u00f3n ortodoxa no s\u00f3lo es parte de la liturgia como material de lectura, sino que es un libro que respetamos y honramos como un \u00edcono y una mesa, por eso lo inciensamos y bendecimos al pueblo de Dios con \u00e9l.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Sabidur\u00eda: Seamos rectos:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Debemos elevar nuestra mente por encima de los niveles terrenales para poder comprender la palabra de Dios. El sacerdote debe conversar con Dios con ferviente celo y piedad. El cuerpo erguido es el primer signo de celo y piedad, porque este es el posici\u00f3n de los suplicantes, \u00e9sta es la posici\u00f3n del siervo atra\u00eddo hacia su amo para apresurarse inmediatamente a servirle.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Paz a todos ustedes:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Dar la paz al sacerdote se refiere a conceder la gracia de la no pasi\u00f3n de Dios a los creyentes que luchan por la liberaci\u00f3n de las pasiones. Cristo est\u00e1 en la mano y en la boca del sacerdote, concediendo al alma del luchador la paz que viene de arriba. el nombre de Cristo, m\u00e1s a\u00fan, Cristo es la paz misma. Este saludo de paz precede a cada nueva secci\u00f3n de la Liturgia Eucar\u00edstica, tal como se da antes de la lectura de la Palabra Divina. . Y el santo beso de la paz. . Y la distribuci\u00f3n de las cosas santas... para recordarnos cada vez que Cristo est\u00e1 \u201centre nosotros\u201d y \u00c9l mismo preside nuestra Divina Misa porque es \u201cel que trae, el que ofrece, el que recibe y el el que distribuye\u201d.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>Y para tu alma:<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>El pueblo que recibe la bendici\u00f3n de la paz del sacerdote ora por ellos, porque son padre y pastor, para que tambi\u00e9n ellos cosechen la paz de Dios.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Serm\u00f3n, lecci\u00f3n sagrada:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>La buena nueva viene a dar testimonio de que la palabra divina fue escuchada, comprendida y aceptada. El serm\u00f3n est\u00e1 vinculado org\u00e1nicamente a la lectura de la Santa Biblia, y en la iglesia primitiva formaba parte de la \u201creuni\u00f3n comunitaria\u201d y del acto lit\u00fargico esencial. obra de la iglesia, y el testimonio permanente del Esp\u00edritu Santo que vive en la iglesia y que la gu\u00eda a toda verdad.\u201d Juan 13:16.\u201d<\/p>\n<p>Hay dos aspectos de la predicaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p>1- Completa el don de ense\u00f1anza que le era dado al sacerdote para desempe\u00f1ar su servicio de ense\u00f1anza a la comunidad.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p>2- El servicio docente del clero no est\u00e1 separado de la comunidad, que es fuente de su gracia.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>El don de evangelismo no es un don personal, sino un don dado a la iglesia para trabajar en la comunidad, donde el Esp\u00edritu Santo desciende sobre toda la iglesia y la tarea del jefe del ministerio es predicar y ense\u00f1ar, mientras que el La tarea del pueblo es aceptar esta ense\u00f1anza. Estas dos funciones emanan del Esp\u00edritu Santo y se cumplen en y a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo: toda la Iglesia recibi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo, no grupos.<\/p>\n<p>Al obispo y al sacerdote se les da el don de ense\u00f1ar en la Iglesia porque son testigos de la fe de la Iglesia y porque la ense\u00f1anza no es su propia ense\u00f1anza, sino la ense\u00f1anza de la Iglesia y la unidad de su fe y venida.<\/p>\n<p>En el pasado lejano, la congregaci\u00f3n respond\u00eda \u201cAm\u00e9n\u201d despu\u00e9s del final del serm\u00f3n, confirmando que hab\u00eda aceptado la palabra divina y demostrando que era uno en esp\u00edritu con el predicador.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">&nbsp; <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Misa de los Fieles:<\/strong><\/span><\/h2>\n<p>La primera parte de la Divina Liturgia, conocida como Misa de los Catec\u00famenos o Misa de la Palabra, termina con el serm\u00f3n y comienza la segunda parte, o Liturgia de los Fieles. En la primera parte, Jes\u00fas se nos apareci\u00f3 a trav\u00e9s de la palabra divina que escuchamos en el mensaje, el Evangelio y el serm\u00f3n. En el pasado, los catec\u00famenos o aquellos que se preparaban para el bautismo abandonaban la iglesia en este punto de la Misa bas\u00e1ndose en la invitaci\u00f3n del di\u00e1cono para que salieran.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Endemancia:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El inicio de la Liturgia de los Fieles es con la apertura del Andemani para colocar sobre \u00e9l las santas ofrendas. El Andemansi es una palabra griega que significa \u201cen lugar de una mesa\u201d. Es una met\u00e1fora de un trozo de tela rectangular con un \u00edcono de Cristo, y alrededor de la imagen est\u00e1 escrita la troparia del Viernes Santo: \u201cEl piadoso Jos\u00e9 baj\u00f3 tu cuerpo puro del \u00e1rbol\u2026\u201d El sacrificio que ser\u00e1 colocado sobre el Andemansi no es m\u00e1s que la imagen de un sacrificio: la cruz en la que el Se\u00f1or se sacrific\u00f3 en rescate por toda la humanidad. Parte de las reliquias de un santo suele colocarse en un rinc\u00f3n del Andemani. Porque en los primeros siglos el sacrificio divino se celebraba sobre las tumbas de los santos m\u00e1rtires que entregaban su sangre y su vida como precio por su fe en el Se\u00f1or Jes\u00fas. El obispo suele consagrar la indemnizaci\u00f3n firm\u00e1ndola, con el fin de indicar la autorizaci\u00f3n que el obispo da a los sacerdotes para que a su vez realicen el servicio divino. La firma del obispo es tambi\u00e9n signo de obediencia al Se\u00f1or y al obispo. , que es imagen de Cristo, el \u00fanico sumo sacerdote, y s\u00edmbolo de la comunidad que re\u00fane al obispo, al sacerdote y a la parroquia.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La oraci\u00f3n del sacerdote por s\u00ed mismo:<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Al abrir la indemnizaci\u00f3n, el sacerdote dice la siguiente declaraci\u00f3n: \u201cAunque siempre estemos protegidos por tu poder...\u201d, despu\u00e9s de lo cual recita una oraci\u00f3n para s\u00ed mismo: \u201cNadie est\u00e1 sujeto a las concupiscencias...\u201d en la que declara su indignidad de servir a los santos misterios divinos, y confiesa ante el Se\u00f1or que es un ser humano pecador, le pide que lo purifique y lo haga digno de estar ante \u00e9l con el Esp\u00edritu Santo que le ha sido dado mediante el sacramento del sacerdocio. . El sacerdote es consciente de que lo que llevar\u00e1 con sus manos humanas (el cuerpo y la sangre divinos) est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que los humanos merecen, por lo que pide la ayuda del Se\u00f1or para realizar este servicio. Adem\u00e1s, Cristo es quien ofrece el sacrificio que una vez ofreci\u00f3 y a\u00fan ofrece. Aqu\u00ed el sacerdote siente estremecimiento en su interior, por lo que pide ayuda de lo alto para que el sacramento pueda ser eficaz en el coraz\u00f3n y en la vida de los creyentes.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Querubic\u00f3n:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Mientras el sacerdote recita la oraci\u00f3n por s\u00ed mismo, el coro recita el himno de la ofrenda, o lo que se conoce como la \u201cAlabanza de los Querubines\u201d (Oh t\u00fa que representas a los Querubines en secreto...). El prop\u00f3sito de esta alabanza querub\u00edn es preparar a los creyentes para participar en los santos misterios. Es una invitaci\u00f3n para ellos a imitar a los \u00e1ngeles que rodean el trono divino, alabando constantemente: \u201cSanto, santo, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos\u201d (Isa\u00edas 6). Este himno nos llama a imitar a los Querubines (que son un grupo de \u00e1ngeles) y cantar las alabanzas de los \u00e1ngeles, a desapegarnos y elevarnos por encima de lo mundano y materialista, y a tener siempre en nuestros ojos al Se\u00f1or, como el los \u00e1ngeles lo hacen. El Rey de todos y Se\u00f1or de todos vendr\u00e1 en secreto y estar\u00e1 presente entre nosotros en la mesa santa, por eso debemos preocuparnos de \u00e9l s\u00f3lo \u201cporque es necesario uno\u201d (Lucas 10:42).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Gran entrada: <\/span><\/strong><\/p>\n<p>Una vez finalizado el canto de alabanza querub\u00edn, el sacerdote toma la copa y la bandeja del altar en procesi\u00f3n dentro de la iglesia y los coloca sobre la Mesa Santa. Estas ofrendas son nuestras ofrendas que hicimos en nombre de nosotros mismos y de nuestras familias, y debemos ofrecer nuestras ofrendas antes de cada Misa Divina para que todos elevemos nuestras oraciones juntos, como un solo cuerpo de Cristo, orando por todos. El sacerdote lleva nuestras ofrendas, las eleva al templo celestial y entra con ellas al reino para que nos sentemos a la mesa del Se\u00f1or en Su reino y todos participemos del sacrificio de Cristo. Durante la procesi\u00f3n, el sacerdote anuncia: \u201cTodos vosotros, que el Se\u00f1or Dios sea recordado en todo tiempo en su reino celestial...\u201d Luego levanta la presidencia del obispo de la di\u00f3cesis y menciona a los vivos y a los muertos en cuyo nombre los santos sacrificios que se ofrec\u00edan. Encomendamos a Dios a aquellos a quienes recordamos. Mencionamos juntos a los vivos y a los muertos porque nada en la Iglesia separa a los que han dormido de los que est\u00e1n vivos. Todos, vivos y muertos, est\u00e1n vivos en Cristo Jes\u00fas, porque Cristo es \u201cel Dios de los vivos, y no el Dios de los muertos\u201d (Mateo 22:23).<\/p>\n<p>Finalmente, cuando el sacerdote llega al interior del templo, coloca las ofrendas sobre la mesa y coloca sobre ellas la gran cortina, indicando el rodar de la piedra de la puerta del sepulcro en el que fue colocado Cristo.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Peticiones: <\/span><\/strong><\/p>\n<p>Luego de terminar de colocar las ofrendas en la Santa Mesa, el sacerdote comienza a recitar una serie de peticiones (completemos nuestras peticiones al Se\u00f1or) que preceden al discurso sustantivo. Se divide en dos partes: La primera parte es respondida por el pueblo con: \u201cSe\u00f1or, ten piedad\u201d, y en ella el sacerdote pide sacrificios y que nos salve de angustias, da\u00f1os, dolores y angustias. La segunda parte es respondida por el pueblo con: \u201cResponde, oh Se\u00f1or\u201d. El sacerdote pide al Se\u00f1or la paz para nuestro d\u00eda y que proteja nuestra alma y nuestro cuerpo del mal. Y que pasemos el resto de nuestras vidas en la paz que viene de Dios, y que nuestras vidas sean cristianas, para que nuestra presencia ante el p\u00falpito de Cristo en el \u00faltimo d\u00eda sea impecable.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La ley del agradecimiento o discurso esencial: <\/strong><\/span><\/p>\n<p>Una vez finalizadas las peticiones, el sacerdote se sit\u00faa en la Puerta Real y concede la paz y las bendiciones al pueblo, diciendo: \u201cPaz a todos vosotros\u201d, inaugurando as\u00ed la ley de acci\u00f3n de gracias, o lo que se conoce como el discurso esencial. El sacerdote nos da la paz de Dios, porque es bueno estar en paz con Dios, con los dem\u00e1s y con nosotros mismos en estos santos momentos.<\/p>\n<p>Entonces el sacerdote declara: \u201cAm\u00e9monos unos a otros para confesar una sola determinaci\u00f3n, y el pueblo responde: \u201cPor el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, una Trinidad de igual esencia e inseparable\u201d. En la antig\u00fcedad, ante este anuncio, el pueblo se intercambiaba un beso santo, como dice el ap\u00f3stol Pablo: \u201cSaludaos unos a otros con \u00f3sculo santo\u201d (Romanos 16:16), y durante el mismo repet\u00edan: Cristo est\u00e1 con nosotros y entre nosotros \u00c9l fue, es y ser\u00e1. Este arreglo todav\u00eda se conserva hasta el d\u00eda de hoy entre los sacerdotes del templo. Debido al amor de Cristo que est\u00e1 en nosotros, no podemos evitar amar al extra\u00f1o que est\u00e1 a nuestro lado y que compartir\u00e1 esta copa con nosotros. La llamada al amor entre nosotros abre el discurso esencial en el que nos preparamos para la Comuni\u00f3n. El amor no es un tema te\u00f3rico, sino un acto que se traduce en actos de amor en los que afirmamos al mundo que somos verdaderamente un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo, y que Cristo est\u00e1 verdaderamente presente con nosotros y entre nosotros.<\/p>\n<p>La segunda cosa importante en esta declaraci\u00f3n es la conexi\u00f3n entre declarar nuestro amor mutuo y declarar nuestra fe en la Sant\u00edsima Trinidad. La Iglesia era consciente de que la condici\u00f3n b\u00e1sica para la mente \u00fanica, que Cristo exige de nosotros, es un amor que sea a imagen del amor de Cristo por nosotros, a imagen del amor de la Sant\u00edsima Trinidad en quien declaramos nuestra fe. El amor y la fe en la Sant\u00edsima Trinidad est\u00e1n vinculados. As\u00ed como la Trinidad est\u00e1 en unidad que emana del amor eterno, as\u00ed nosotros debemos estar enamorados unos de otros como la Trinidad para llegar a ser uno en Cristo. As\u00ed como el amor es una condici\u00f3n b\u00e1sica para nuestra participaci\u00f3n en el sacrificio divino, as\u00ed tambi\u00e9n nuestra fe com\u00fan y \u00fanica en la Trinidad es una condici\u00f3n b\u00e1sica para esta participaci\u00f3n. Una fe com\u00fan clara es el fundamento b\u00e1sico de la Comuni\u00f3n com\u00fan, por lo tanto, nuestro \u00e9nfasis en la unidad de la fe en la Iglesia va antes de la Comuni\u00f3n com\u00fan. La comuni\u00f3n compartida con los dem\u00e1s es la culminaci\u00f3n del proceso de unidad de fe y no es un medio para lograr la unidad.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Constituci\u00f3n de Fe:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Al final del canto \u201cPor el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu\u2026\u201d el sacerdote anuncia: \u201cLas puertas, las puertas con sabidur\u00eda, escuchemos\u201d, y el pueblo recita el Credo: \u201cCreo en un solo Dios. ..\u201d En el pasado, el anuncio: \u201cLas puertas son las puertas\u201d era una advertencia a los guardianes de las puertas de la iglesia para que estuvieran atentos y no permitieran que ninguno de los catec\u00famenos que se preparaban para el bautismo entrara a la iglesia despu\u00e9s de este anuncio, porque solo los bautizados tienen el derecho a participar en el sacrificio divino. Hoy, la Declaraci\u00f3n nos llama a cerrar todas las puertas que conducen a nuestro coraz\u00f3n por donde pueda entrar cualquier mal pensamiento que obstaculice o impida nuestra participaci\u00f3n en el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or, y a abrir nuestra mente para tomar conciencia de ello. fe que estamos a punto de proclamar.<\/p>\n<p>En cuanto a la Constituci\u00f3n de la Fe, es espec\u00edficamente la declaraci\u00f3n de los puntos b\u00e1sicos de la doctrina y la fe ortodoxa sobre el Padre, el Hijo, el Esp\u00edritu Santo, la Iglesia, el bautismo, la resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida en el siglo venidero. . Esta constituci\u00f3n fue introducida en la Divina Liturgia a principios del siglo VI porque la Iglesia es consciente de que la unidad de fe entre la comunidad eclesi\u00e1stica es evidente y necesaria, y que esta unidad es una condici\u00f3n b\u00e1sica para la comuni\u00f3n conjunta. As\u00ed se nos hace claro c\u00f3mo San Ignacio de Antioqu\u00eda describi\u00f3 el misterio de la Iglesia como misterio de la unidad mediante la fe y el amor (Magnesia 1,2): \u201cPorque con el coraz\u00f3n se cree en Dios, pero con la boca se cree\u201d. confesamos para salvaci\u00f3n&quot; (Romanos 10:1). Por lo tanto, en cada Misa Divina confesamos &quot;con una sola boca y un solo coraz\u00f3n&quot; nuestra fe. Declaramos nuestra disposici\u00f3n a aceptar a este Dios que reconocemos en la constituci\u00f3n de la fe dentro de nosotros.<\/p>\n<p>Mientras recita la Constituci\u00f3n de la Fe, el sacerdote levanta la gran cortina que cubre la copa y la bandeja, la agita sobre ellos y recita la Constituci\u00f3n de la Fe. Este aleteo es una imagen del terremoto que precedi\u00f3 a la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Lo agita hasta llegar a \u201cY resucit\u00f3 de entre los muertos\u201d, donde lo deja a un lado como una imagen de quitar la piedra de la puerta de la tumba. Luego toma la peque\u00f1a cortina y la agita alrededor de las ofrendas para simbolizar el aleteo del Esp\u00edritu Santo, este esp\u00edritu que descender\u00e1 sobre las ofrendas para que se conviertan en el cuerpo y la sangre de Cristo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de completar la recitaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de la fe, el sacerdote anuncia: \u201cManteng\u00e1monos firmes, manteng\u00e1monos firmes en el temor, escuchemos, ofrezcamos la Sagrada Eucarist\u00eda en paz\u201d. En estos terribles momentos, debemos estar en un estado de disposici\u00f3n, reverencia y asombro, en alma y cuerpo, para ofrecer la Sagrada Eucarist\u00eda. Debemos estar preparados, mirando al Rey celestial y diciendo: \u201cMi coraz\u00f3n est\u00e1 preparado, oh Dios\u201d (Salmo 75,7), y repitiendo con el ap\u00f3stol Pedro en el monte Tabor: \u201cSe\u00f1or, bueno es para nosotros estar aqu\u00ed\u201d (Mateo 17:3). El Se\u00f1or se nos aparece en la Divina Liturgia, a trav\u00e9s de su precioso cuerpo y sangre.<\/p>\n<p>El pueblo responde: \u201cMisericordia, paz, sacrificio de alabanza\u201d. El Se\u00f1or dijo: \u201cQuiero misericordia, no sacrificio\u201d (Mateo 9:13). El sacrificio sin misericordia no tiene sentido. El sacrificio aceptable a Dios es el sacrificio que proviene de corazones llenos de misericordia, amor y paz. Para estar dispuestos a hacer sacrificios necesitamos la gracia divina. Esto es lo que nos da el sacerdote: \u201cLa gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sean con todos vosotros\u201d (2 Corintios 13,7). Esta declaraci\u00f3n es una indicaci\u00f3n de la contribuci\u00f3n de cada una de las tres hip\u00f3stasis en la obra de la salvaci\u00f3n: el Padre, por amor a la humanidad, envi\u00f3 a su \u00fanico Hijo para salvar al mundo, y el Hijo, mediante su encarnaci\u00f3n, crucifixi\u00f3n, muerte. , resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n, nos dio la gracia de la redenci\u00f3n, que nos es dada por el Esp\u00edritu Santo, que habita en nosotros por el bautismo y los dem\u00e1s sacramentos, y crea la comuni\u00f3n entre nosotros y \u00c9l. Nos hace sus templos. El ap\u00f3stol Pablo dice que en Cristo Jes\u00fas hemos obtenido la salvaci\u00f3n, por la cual \u201ctenemos paz para con Dios... por la cual tambi\u00e9n tenemos entrada por la fe a esta gracia\u201d (Romanos 5:1-2). \u201cNadie viene al Padre sino por m\u00ed\u201d (Juan 14:6), por eso el ap\u00f3stol Pablo coloc\u00f3 la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo al inicio de la declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego el sacerdote nos insta a \u201cpreparar nuestro coraz\u00f3n\u201d. La invitaci\u00f3n que nos hace el sacerdote es que Dios sea nuestro tesoro y que le entreguemos nuestro coraz\u00f3n. \u201cHijo m\u00edo, dame tu coraz\u00f3n\u201d (Proverbios 23:26). El pueblo responde a esta invitaci\u00f3n: \u201cEs nuestro ante el Se\u00f1or\u201d. Dejamos a un lado todo pecado y preocupaciones terrenales y elevamos nuestro coraz\u00f3n a Dios. El sacerdote contin\u00faa diciendo: \u201cDemos gracias al Se\u00f1or.\u201d \u00bfNo se llama la Divina Misa Sacramento de Acci\u00f3n de Gracias? El sacrificio es un sacrificio de acci\u00f3n de gracias a Dios por todo lo que nos ha dado. El pueblo responde a este llamado diciendo: \u201cEs justo y obligatorio que adoremos al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo\u2026\u201d Nuestra postraci\u00f3n ante la Trinidad es la \u00fanica expresi\u00f3n de nuestro agradecimiento a Dios por todo lo que nos ha dado. Conocer a Dios es imposible para nosotros sin agradecerle. Despu\u00e9s de todo cumplido, es decir, despu\u00e9s de conceder el perd\u00f3n de los pecados y romper el aguij\u00f3n de la muerte, no le qued\u00f3 al hombre m\u00e1s que alabar y dar gracias, como si se nos concediera el agradecimiento como signo de agradecimiento de Dios y de alegr\u00eda paradis\u00edaca. . Mientras cantamos \u201cDerecho y Deber\u2026\u201d el sacerdote recita una oraci\u00f3n en nombre de los creyentes en la que damos gracias a Dios porque nos sac\u00f3 de la nada a la existencia, y a pesar de nuestra ca\u00edda en pecado, nos concedi\u00f3 la salvaci\u00f3n. Le agradecemos por todas sus buenas obras hacia nosotros, visibles e invisibles. La persona cristiana es un siervo agradecido que siempre cree que Dios quiere su bien, aunque ignore c\u00f3mo obra Dios, y cree que todo buen don proviene de Dios.<\/p>\n<p>Al final del Afshin (la oraci\u00f3n del sacerdote), el sacerdote agradece a Dios por aceptar nuestro sacrificio a pesar de que miles de \u00e1ngeles est\u00e1n a su alrededor &quot;cantando, gritando y gritando y hablando con alabanza triunfante&quot;. El pueblo canta: &quot;Santo, santo, santo es el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos (Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos celestiales). Los cielos y la tierra est\u00e1n llenos de tu gloria...&quot; La primera parte de este canto nos recuerda la alabanza angelical que el profeta Isa\u00edas escuch\u00f3 (Isa\u00edas 6), donde los querubines y serafines rodean el trono de Dios y alaban continuamente, diciendo: \u201cSanto\u201d, Santo, Santo, Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, los cielos y la tierra est\u00e1n llenos de tu gloria. Esta alabanza de los \u00e1ngeles coincide con el canto de los hijos de Jerusal\u00e9n cuando dieron la bienvenida al Se\u00f1or cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n: \u201cHosanna en las alturas, bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or\u201d (Mateo 21:9). La palabra &quot;Hosanna&quot; es una palabra hebrea y su equivalente en sir\u00edaco es &quot;Hosanna&quot;, que significa &quot;S\u00e1lvanos, oh T\u00fa que est\u00e1s en las alturas&quot;. Clamamos al Padre, rogando que nos conceda la salvaci\u00f3n, reconociendo y bendiciendo a Cristo que viene en su nombre, a quien en breve recibiremos en la Santa Mesa, incluso lo recibiremos como ni\u00f1os dentro de nosotros y nos uniremos a \u00c9l a trav\u00e9s de la Comuni\u00f3n. . La fusi\u00f3n del canto angelical con el humano indica que el cielo y la tierra fueron unidos por la encarnaci\u00f3n de Cristo. En la Divina Misa entramos al Reino, y los \u00e1ngeles sirven con nosotros, y repetimos sus alabanzas como ni\u00f1os de coraz\u00f3n puro y puro, porque si ya no somos como ni\u00f1os, no entraremos al Reino de los Cielos (Mateo 3 :18) En la Divina Misa, la Iglesia se convierte en cielo en la tierra.<\/p>\n<p>Mientras canta este himno, el sacerdote recita una oraci\u00f3n en nombre de todo el pueblo que est\u00e1 a su alrededor, en la que reconoce y confiesa la santidad y gloria de Dios. Este recuerdo de lo que Dios ha hecho con nosotros no es solo una simple presentaci\u00f3n de los eventos de salvaci\u00f3n como en una pel\u00edcula, sino m\u00e1s bien un reavivamiento de estos eventos como si estuvieran sucediendo ahora y nosotros fu\u00e9ramos parte de ellos. Por eso, el sacerdote repite este recuerdo en cada Misa para que podamos vivirlo en cada Misa Divina. Al final del evento, el sacerdote anuncia, se\u00f1alando el cordero (la ofrenda) colocado en la bandeja, que ser\u00e1 transformado en el cuerpo del Se\u00f1or Jes\u00fas por el Esp\u00edritu Santo derramado sobre \u00e9l: \u201cTomad, comed esto es mi cuerpo\u2026\u201d y el pueblo responde: Am\u00e9n, es decir, de verdad. Luego se\u00f1ala la copa y dice: \u201cBebed de ella todos\u2026\u201d. Ahora estamos verdaderamente en la mesa de la \u00daltima Cena, la mesa del Reino, con el Se\u00f1or y Sus ap\u00f3stoles, y escuchamos la voz del Se\u00f1or que dice: \u201cTomen, coman\u2026 beban\u201d.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La Ley de Acci\u00f3n de Gracias o Discurso Sustancial - Invocando al Esp\u00edritu Santo <\/span><\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las palabras de inauguraci\u00f3n: \u201cTomen, coman y beban todos de \u00e9l...\u201d, el sacerdote dice: \u201cY como nos acordamos de este mandamiento salvador y de todo lo que nos sucedi\u00f3, la cruz, el sepulcro, los tres d\u00eda de la resurrecci\u00f3n, la ascensi\u00f3n a los cielos, el asiento a la derecha y tambi\u00e9n la segunda venida gloriosa, que a vosotros de lo que ten\u00e9is os acercaremos sobre todo y respecto de todo\u201d. El sacrificio que ofrecemos es una extensi\u00f3n y recuerdo de lo que el Se\u00f1or hizo por nosotros para salvarnos, es tambi\u00e9n una anticipaci\u00f3n de lo que suceder\u00e1 en el futuro, es decir, nuestra participaci\u00f3n en la mesa del Reino y la gloriosa Segunda. Pr\u00f3ximo. En este contexto, el sacerdote ofrece sacrificios en nombre del pueblo que lo rodea. Este sacrificio, como mencionamos anteriormente, lo ofrecemos a Dios para agradecerle por todo lo que nos ha dado. El pan, que es el elemento de la vida, lo ofrecemos al Se\u00f1or como s\u00edmbolo de ofrecerle nuestra vida para que \u00c9l nos santifique y entremos en el Reino.<\/p>\n<p>Luego, el sacerdote recita una oraci\u00f3n invocando al Esp\u00edritu Santo. Elevando la oraci\u00f3n en nombre de la iglesia reunida, usando la primera persona del plural: \u201cTe pedimos, suplicamos y te pedimos que env\u00edes tu Esp\u00edritu Santo sobre nosotros y sobre estas ofrendas que han sido colocadas, y hagas de este pan el cuerpo de tu honrado Cristo, Am\u00e9n, y en cuanto a lo que hay en esta copa la sangre de tu honrado Cristo, Am\u00e9n, transform\u00e1ndolos con tu Santo Esp\u00edritu, Am\u00e9n. Am\u00e9n. Am\u00e9n.&quot;. En esta oraci\u00f3n llegamos a los momentos m\u00e1s importantes y precisos de la Divina Misa, donde se lograr\u00e1 la transformaci\u00f3n de las ofrendas en el cuerpo y sangre de Cristo. La Divina Misa es un proceso integrado, y las partes de la Misa no son separados unos de otros, sino m\u00e1s bien integrados. Por lo tanto, no es posible separar la invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre las ofrendas del resto de las partes de la Misa. De lo contrario, ser\u00eda posible acortar la Misa a esta oraci\u00f3n \u00fanicamente y luego a la Comuni\u00f3n. Esta oraci\u00f3n culmina aquello para lo que nos est\u00e1bamos preparando en la Misa a trav\u00e9s de nuestro encuentro unos con otros, leyendo el Evangelio y el mensaje, declarando nuestra fe y amor, etc. Lo que distingue a esta oraci\u00f3n es la invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo \u201csobre nosotros\u201d y sobre nosotros. las ofrendas colocadas. Debemos convertirnos en templos del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El sacerdote contin\u00faa la oraci\u00f3n, enfatizando que el objetivo de la transmutaci\u00f3n del cuerpo y la sangre del Se\u00f1or es \u201cpara que sirvan para los que reciben el alma, para la salvaci\u00f3n del alma, para el perd\u00f3n de los pecados y para la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u2026\u201d Ofrecemos las ofrendas al Padre y \u00c9l las transforma en el cuerpo y sangre de Su Hijo, para que nuestras vidas sean renovadas y seamos deificados al recibir la fuente de la vida.<\/p>\n<p>El sacerdote retoma su agradecimiento a Dios por las abundantes bendiciones que nos ha derramado a trav\u00e9s de los profetas, ap\u00f3stoles y santos, tambi\u00e9n le agradece \u201cespecialmente por la Madre de Dios\u2026\u201d y luego ora por los difuntos y por los obispos. , los sacerdotes y el mundo entero... Luego el sacerdote principal menciona en voz alta al obispo de la di\u00f3cesis para que cumpla su palabra: Dios es la verdad y la vida y su maestro.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Cosas santas para los santos: <\/span><\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recitar el Padrenuestro, el sacerdote nos da paz para que estemos preparados para acercarnos a los santos misterios, y ora para que estas cosas santas \u201csean para el bien de todos nosotros seg\u00fan la necesidad de cada uno de nosotros... y para la curaci\u00f3n de los enfermos.\u201d S\u00f3lo Dios conoce la necesidad de cada uno de nosotros (Mateo 6:8) y s\u00f3lo \u00c9l conoce nuestro bien y cu\u00e1l es el que est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n. El sacerdote termina su oraci\u00f3n declarando: \u201cPor la gracia y la compasi\u00f3n de tu Hijo unig\u00e9nito y su amor por la humanidad, con quien eres bendito y con tu Esp\u00edritu sant\u00edsimo, bueno y vivificante\u2026\u201d El sacerdote Se postra tres veces ante las ofrendas, diciendo: \u201cEn Dios, perd\u00f3name como pecador y ten misericordia de m\u00ed\u201d, porque est\u00e1 a punto de tener al Se\u00f1or en sus manos. Luego levanta el cordero con las manos hacia el sacerdote y anuncia: \u201cEscuchemos lo que es santo para los santos\u201d. Un llamado para que despertemos y tengamos cuidado. Las cosas santas, es decir, las ofrendas transformadas en cuerpo y sangre del Se\u00f1or, son dignas s\u00f3lo de los santos. Pero estas palabras est\u00e1n dirigidas a nosotros reunidos alrededor de la mesa del Se\u00f1or en la iglesia, a aquellos que buscan la salvaci\u00f3n de sus pecados, piden la misericordia del Se\u00f1or y conf\u00edan en el Se\u00f1or\u201d. Las oraciones de preparaci\u00f3n a la Comuni\u00f3n vienen en las que el creyente declara su indignidad y su dependencia del Se\u00f1or, su misericordia y su confianza en el amor del Se\u00f1or, \u201cque quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la salvaci\u00f3n\u201d. verdad\u201d (1 Timoteo 2:4).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Manejo: <\/span><\/strong><\/p>\n<p>El sacerdote levanta de la bandeja el cuerpo sagrado del cordero y dice: \u201cLas cosas santas son para los santos\u201d. El cordero que el sacerdote levant\u00f3 con sus manos es el cuerpo noble del Se\u00f1or, y son las cosas santas, y nada es m\u00e1s sagrado que \u00e9l. Pero las cosas sagradas no pueden descuidarse y s\u00f3lo deben entregarse a quienes las merecen. Estas palabras est\u00e1n dirigidas a todos nosotros porque, seg\u00fan la designaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo, somos llamados santos porque todos somos miembros del Cuerpo de Cristo en la \u00fanica Iglesia.<\/p>\n<p>\u201cAvanzar con el temor de Dios, la fe y el amor\u201d.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 el pin\u00e1culo de la Divina Misa. El objetivo de la Divina Misa es la Comuni\u00f3n, y aqu\u00ed est\u00e1n las condiciones para el llamado: temor de Dios, fe en \u00c9l y amor a Dios y al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Temer a Dios significa tener plena conciencia de que Dios es el Creador y el Juez compasivo y justo, a lo que se suma la fe recta, la creencia en Dios, la Trinidad y la obra de la salvaci\u00f3n y, finalmente, el amor. Amor a Dios y al pr\u00f3jimo y amor a la salvaci\u00f3n para nosotros mismos y los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La comuni\u00f3n nos une a Jesucristo, y tambi\u00e9n nos hacemos uno con los participantes de la misma copa. Porque Cristo Jes\u00fas es quien nos une a unos con otros en verdad. Tambi\u00e9n afirmamos que en la Comuni\u00f3n permanecemos en Cristo: \u201cEl que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna... permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l\u201d (Juan 6:54-56). La Comuni\u00f3n es el pan celestial y el alimento de nuestra vida, y por eso los Santos Padres recomiendan la Comuni\u00f3n frecuente.<\/p>\n<p>En contraste con esto, enfatizamos y enfatizamos la importancia de prepararse bien para la Comuni\u00f3n. La oraci\u00f3n (oraci\u00f3n antes de la Comuni\u00f3n o \u201cMutalibsi\u201d) nos lleva, en primer lugar, a la profundidad de la relaci\u00f3n continua con Dios y, en segundo lugar, el ayuno y la abstinencia de alimentos desde la noche anterior a la Divina Misa. El ayuno es una expresi\u00f3n de la que ni la comida ni la bebida nos distraen. comuni\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas, a quien consideramos Dios, la verdad y nada nos distraiga de ella, adem\u00e1s de ser una especie de lucha espiritual por acoger a Dios Jes\u00fas en nuestro coraz\u00f3n. Finalmente, nos preparamos para la Comuni\u00f3n pidiendo perd\u00f3n a Dios y perdonando a todos los que han pecado contra nosotros, y acerc\u00e1ndonos m\u00e1s pidiendo perd\u00f3n por todos los que hemos pecado. \u00bfC\u00f3mo se puede lograr el prop\u00f3sito de la Comuni\u00f3n en comuni\u00f3n con Cristo Dios y con los dem\u00e1s si en nuestros corazones permanece algo de odio u odio hacia los dem\u00e1s, sean quienes sean? La \u00fanica copa es un matrimonio org\u00e1nico con la cabeza del cuerpo (Cristo) y una uni\u00f3n real con todos los miembros del cuerpo (creyentes en la iglesia). La comuni\u00f3n es una invitaci\u00f3n a unirnos unos a otros en una relaci\u00f3n que nos une. todo al Se\u00f1or, a quien sea la gloria.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Finalizaci\u00f3n de la manipulaci\u00f3n:<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Al finalizar la comuni\u00f3n con el pueblo, el sacerdote se para en la Puerta Real llevando la Santa Copa y dice al pueblo: \u201cEsto ha tocado vuestros labios, y vuestros pecados ser\u00e1n quitados\u201d. Esta frase nos recuerda lo que el \u00e1ngel del Se\u00f1or le dijo al profeta Isa\u00edas: \u201cEsto ha tocado tus labios, y tu iniquidad ser\u00e1 quitada, y tu pecado ser\u00e1 expiado\u201d (Isa\u00edas 6:7). Al comulgar, tomamos la brasa divina que lleva la vida, que purifica a todos y quema a los que no lo merecen. S\u00f3lo Jes\u00fas es capaz de borrar nuestros pecados y \u00e9l es quien se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo como expiaci\u00f3n por nuestros pecados en la cruz.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Comuni\u00f3n, el sacerdote bendice al pueblo con la copa, diciendo: \u201cSalva a tu pueblo, oh Se\u00f1or, y bendice tu herencia\u201d. El sacerdote llama a los creyentes pueblo de Dios. Nos convertimos en un pueblo de Dios cuando nos unimos a Jes\u00fas a trav\u00e9s de la Comuni\u00f3n y nos convertimos en sus hermanos, es decir, todos nos convertimos en hijos de Dios y formamos el cuerpo de Cristo: \u201cNosotros, que \u00e9ramos muchos, llegamos a ser un solo cuerpo, porque comimos un solo pan\u201d. \u201d (1 Corintios 10:17). Luego el sacerdote entra al templo y coloca en la copa santa lo que queda de las ofrendas en la bandeja, que son las partes que representan a la Virgen y a los santos... y dice: \u201cL\u00e1vate, oh Se\u00f1or, con tu sangre generosa la pecados de tus siervos aqu\u00ed mencionados, por intercesi\u00f3n de la Madre de Dios y de todos tus santos\u201d. S\u00f3lo el Se\u00f1or puede borrar los pecados. Nuestro sacrificio aqu\u00ed es una continuaci\u00f3n del sacrificio de la cruz mediante el cual Jes\u00fas borr\u00f3 nuestros pecados y los clav\u00f3 en la cruz.<\/p>\n<p>&quot;Hemos visto la luz verdadera&quot;. Esto es lo que cantan los creyentes. Jesucristo es la luz y la verdad, y a trav\u00e9s de la comuni\u00f3n y la uni\u00f3n con \u00e9l llegamos a ser en la luz. De hecho, nos convertimos en hijos de la luz y la verdad, y habita en nosotros el Esp\u00edritu Santo, que nos da vida y nos hace sus templos. Entonces adoraremos verdaderamente a la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p>Luego el sacerdote inciensa la copa, diciendo: \u201cS\u00e9 exaltado, oh Dios, hasta los cielos, y tu gloria sea sobre toda la tierra\u201d. Este es un cuadro de la ascensi\u00f3n de Cristo al cielo. Esta ascensi\u00f3n se realiza en cada creyente a trav\u00e9s de la Comuni\u00f3n de manera secreta, ya que por su uni\u00f3n con Cristo ha quedado secretamente sentado con \u00c9l a la diestra del Padre y asentado en el coraz\u00f3n de Dios. Luego el sacerdote traslada las ofrendas al altar y recita una oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias, y damos gracias al Se\u00f1or por esta bendici\u00f3n que nos ha dado. Le agradecemos por darnos el don de la santificaci\u00f3n a trav\u00e9s de Su preciosa sangre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recibir la Comuni\u00f3n y devolver las ofrendas al altar, el sacerdote anuncia: \u201cSalgamos en paz\u2026\u201d El sacerdote anuncia el fin de la Divina Liturgia y despide a los fieles en paz. Los env\u00eda llevando la paz del Se\u00f1or en sus corazones mientras salen al mundo, a su vida diaria, para dar testimonio de lo que vieron, miraron y vivieron en la Divina Misa, y para cumplir su llamado en esta vida. Al inicio de la Divina Misa, el sacerdote nos llam\u00f3 a entrar en el Reino y ahora, al final de ella, nos invita a regresar a este mundo para dar testimonio del Reino y vivir el Reino en este mundo. Este es nuestro llamado y debemos cumplirlo. Nuestra salida de la iglesia es similar a la salida de los disc\u00edpulos a las buenas nuevas despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n del Salvador al cielo.<\/p>\n<p>Luego sale el sacerdote y se para delante del icono del Se\u00f1or y recita esta oraci\u00f3n: \u201cOh, bienaventurados los que te bendicen, oh Se\u00f1or, y santifican a los que en ti conf\u00edan\u2026\u201d Implora a Dios que te preserve, bendice y santifica a su pueblo... y el pueblo responde con el c\u00e1ntico: \u201cBendito sea el nombre del Se\u00f1or...\u201d Un nombre es importante, porque llama a su due\u00f1o, y as\u00ed bendecimos al Se\u00f1or al bendecir su nombre.<\/p>\n<p>Finalmente, antes de partir, el sacerdote nos da la bendici\u00f3n de Dios, porque sin la bendici\u00f3n, la gracia y la misericordia del Se\u00f1or no podemos hacer nada ni continuar con nuestro llamado. Luego suplica a Cristo, que resucit\u00f3 de entre los muertos, por la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios y el poder de la Santa Cruz, y... Est\u00e1bamos en el reino mientras sal\u00edamos al mundo, y Dios nos dar\u00e1. nosotros los bienes del mundo confiando en \u00c9l y buscando Su reino primero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este folleto fue compilado del Bolet\u00edn de la Arquidi\u00f3cesis de Alepo antes de que cambiara la programaci\u00f3n y el dise\u00f1o de su sitio web...<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 &#8220;\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":3449,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"1157,1798,1325,1174,956,5022,2703,1784,1204,1914,2906,1247","_relevanssi_noindex_reason":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[215],"tags":[469,480,385,470,467,474,472,468,300,476,293,475,466,465,478,481,471,386,479,477,473],"class_list":["post-504","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-the-church-and-liturgy","tag-469","tag-480","tag-385","tag-470","tag-467","tag-474","tag-472","tag-468","tag-300","tag-476","tag-293","tag-475","tag-466","tag-465","tag-478","tag-481","tag-471","tag-386","tag-479","tag-477","tag-473"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.4 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a - \u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e - \u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\": \u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 &quot;\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633&quot; \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a - \u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\":\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 &quot;\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633&quot; \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/facebook.com\/orthodoxonline\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2008-10-27T21:15:08+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"919\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@orthodoxonline\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@orthodoxonline\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bbc6e9ae2511c9b491df9d5b12511db5\"},\"headline\":\"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a\",\"datePublished\":\"2008-10-27T21:15:08+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/\"},\"wordCount\":13,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2015\\\/03\\\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png\",\"keywords\":[\"\u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646\",\"\u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\",\"\u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627\",\"\u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646\",\"\u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a\",\"\u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a\",\"\u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631\",\"\u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646\",\"\u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b\",\"\u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631\",\"\u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\",\"\u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646\",\"\u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629\",\"\u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a\",\"\u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a\",\"\u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629\",\"\u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646\",\"\u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646\",\"\u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646\",\"\u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631\",\"\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646\"],\"articleSection\":[\"\u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/\",\"name\":\"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a - \u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e - \u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2015\\\/03\\\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png\",\"datePublished\":\"2008-10-27T21:15:08+00:00\",\"description\":\": \u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 \\\"\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\\\" \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2015\\\/03\\\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2015\\\/03\\\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png\",\"width\":919,\"height\":400},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/divine-liturgy-explained\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"\u0627\u0644\u0631\u0626\u064a\u0633\u064a\u0629\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u0627\u0644\u0645\u0643\u062a\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633\u064a\u0629\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"\u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/orthodox-library\\\/the-church-and-liturgy\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":4,\"name\":\"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/\",\"name\":\"\u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\",\"description\":\"\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646\u060c \u0639\u0642\u0627\u0626\u062f\u060c \u062a\u0627\u0631\u064a\u062e\u060c \u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u062d\u064a\u0627\u0629 \u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629 \u0627\u0644\u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633\u064a\u0629 - \u0627\u0644\u0631\u0648\u0645 \u0627\u0644\u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#organization\",\"name\":\"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2023\\\/07\\\/Logo-Header.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/3\\\/2023\\\/07\\\/Logo-Header.png\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/facebook.com\\\/orthodoxonline\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/orthodoxonline\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/orthodoxonline\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/orthodoxonline\"],\"foundingDate\":\"2006-09-20\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bbc6e9ae2511c9b491df9d5b12511db5\",\"name\":\"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/litespeed\\\/avatar\\\/3\\\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/litespeed\\\/avatar\\\/3\\\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/wp-content\\\/litespeed\\\/avatar\\\/3\\\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849\",\"caption\":\"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/www.orthodoxonline.org\\\/theology\\\/es\\\/author\\\/bishop-paul-yazigi\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Explicaci\u00f3n de la Divina Liturgia - Iglesia, liturgia e historia - Red Ortodoxa en L\u00ednea","description":": \u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 \"\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\" \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a - \u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646","og_description":":\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 \"\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\" \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646","og_url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/","og_site_name":"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646","article_publisher":"https:\/\/facebook.com\/orthodoxonline","article_published_time":"2008-10-27T21:15:08+00:00","og_image":[{"width":919,"height":400,"url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png","type":"image\/png"}],"author":"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@orthodoxonline","twitter_site":"@orthodoxonline","twitter_misc":{"Escrito por":"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/"},"author":{"name":"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#\/schema\/person\/bbc6e9ae2511c9b491df9d5b12511db5"},"headline":"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a","datePublished":"2008-10-27T21:15:08+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/"},"wordCount":13,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png","keywords":["\u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646","\u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633","\u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627","\u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646","\u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a","\u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a","\u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631","\u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646","\u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b","\u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631","\u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633","\u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646","\u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629","\u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a","\u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a","\u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629","\u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646","\u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646","\u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646","\u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631","\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646"],"articleSection":["\u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/","name":"Explicaci\u00f3n de la Divina Liturgia - Iglesia, liturgia e historia - Red Ortodoxa en L\u00ednea","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png","datePublished":"2008-10-27T21:15:08+00:00","description":": \u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b: \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a \u0647\u0648 \u0633\u0631 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d\u060c \u0648 \u0628\u0627\u0644\u062a\u0627\u0644\u064a \u0641\u0647\u0648 \u0643\u0634\u0641 \u0644\u0644\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0628\u0627\u0631\u0643\u0629 \"\u0645\u0645\u0644\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0622\u0628 \u0648 \u0627\u0644\u0627\u0628\u0646 \u0648 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633\" \u0644\u0623\u0646 \u062d\u0636\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u064a\u062d \u0647\u0648 \u0646\u0641\u0633\u0647 \u0645\u0644\u0643\u0648\u062a \u0627\u0644\u0644\u0647\u060c. \u0645\u0648\u0627\u0636\u064a\u0639 \u0645\u062a\u0635\u0644\u0629: \u2022\u0627\u0644\u0628\u0631\u0648\u0643\u064a\u0645\u0646\u0646, \u0627\u0633\u062a\u062f\u0639\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0623\u0641\u062e\u0627\u0631\u0633\u062a\u064a\u0627, \u0627\u0644\u0623\u0641\u0634\u064a\u0646, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0641\u0648\u0646\u0627\u062a, \u0627\u0644\u0623\u0646\u062f\u064a\u0645\u0646\u0633\u064a, \u0627\u0644\u0628\u062e\u0648\u0631, \u0627\u0644\u062a\u0631\u064a\u0635\u0627\u062c\u064a\u0648\u0646, \u0627\u0644\u062b\u0627\u0644\u0648\u062b, \u0627\u0644\u062f\u062e\u0648\u0644 \u0627\u0644\u0643\u0628\u064a\u0631, \u0627\u0644\u0631\u0648\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0633, \u0627\u0644\u0634\u0627\u0631\u0648\u0628\u064a\u0643\u0648\u0646, \u0627\u0644\u0637\u0644\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629, \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a, \u0627\u0644\u0643\u0644\u0627\u0645 \u0627\u0644\u062c\u0648\u0647\u0631\u064a, \u0627\u0644\u0645\u0646\u0627\u0648\u0644\u0629, \u0627\u0644\u0647\u0644\u0644\u0648\u0627\u0631\u064a\u0648\u0646, \u062f\u0633\u062a\u0648\u0631 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0625\u064a\u0645\u0627\u0646, \u0642\u0627\u0646\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0634\u0643\u0631, \u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0624\u0645\u0646\u064a\u0646","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png","contentUrl":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/Orthodoxonline-Logo-Featured-Post.png","width":919,"height":400},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/divine-liturgy-explained\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"\u0627\u0644\u0631\u0626\u064a\u0633\u064a\u0629","item":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u0627\u0644\u0645\u0643\u062a\u0628\u0629 \u0627\u0644\u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633\u064a\u0629","item":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"\u0627\u0644\u0643\u0646\u064a\u0633\u0629\u060c \u0627\u0644\u0644\u064a\u062a\u0648\u0631\u062c\u064a\u0629 \u0648\u0627\u0644\u062a\u0627\u0631\u064a\u062e","item":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/orthodox-library\/the-church-and-liturgy\/"},{"@type":"ListItem","position":4,"name":"\u0634\u0631\u062d \u0627\u0644\u0642\u062f\u0627\u0633 \u0627\u0644\u0625\u0644\u0647\u064a"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#website","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/","name":"Ortodoxo en l\u00ednea","description":"Fe, doctrinas, historia, liturgia y vida de la Iglesia Ortodoxa Griega","publisher":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#organization"},"alternateName":"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#organization","name":"Red ortodoxa en l\u00ednea","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/07\/Logo-Header.png","contentUrl":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/07\/Logo-Header.png","width":200,"height":200,"caption":"\u0634\u0628\u0643\u0629 \u0623\u0631\u062b\u0648\u0630\u0643\u0633 \u0623\u0648\u0646\u0644\u0627\u064a\u0646"},"image":{"@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/facebook.com\/orthodoxonline","https:\/\/x.com\/orthodoxonline","https:\/\/www.instagram.com\/orthodoxonline\/","https:\/\/www.youtube.com\/orthodoxonline"],"foundingDate":"2006-09-20"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/#\/schema\/person\/bbc6e9ae2511c9b491df9d5b12511db5","name":"Paul Yazji, metropolitano","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/litespeed\/avatar\/3\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849","url":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/litespeed\/avatar\/3\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849","contentUrl":"https:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/wp-content\/litespeed\/avatar\/3\/c69d7cbdfbd6c581b2860b656236c0b0.jpg?ver=1778671849","caption":"\u0628\u0648\u0644\u0633 \u064a\u0627\u0632\u062c\u064a\u060c \u0627\u0644\u0645\u062a\u0631\u0648\u0628\u0648\u0644\u064a\u062a"},"url":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/author\/bishop-paul-yazigi\/"}]}},"wps_subtitle":"","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=504"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/504\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3449"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.orthodoxonline.org\/theology\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}