Icono de Simeón el Viejo que acepta a Dios

Ana la profetisa y Simón el amigo que acepta a Dios

“Cuando Ana, que contemplaba a Dios, y Simón, que estaba muy feliz, cuando brillaban con profecía y aparecían impecables en la ley, ahora veían manifestado al Dador de la Ley.