10- 1 Timoteo 4:9-15 - Que nadie subestime tu juventud
Texto: 9 Esta es una palabra fiel y digna de toda aceptación. 10 Por esto trabajamos y somos vituperados, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo, […]
Texto: 9 Esta es una palabra fiel y digna de toda aceptación. 10 Por esto trabajamos y somos vituperados, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo, […]
Texto: 1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que nuestras manos tocaron acerca de la palabra de vida. 2
Texto: 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 13 Con esto
Texto: 1 Y os declaro, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual recibisteis y en el cual estáis firmes, 2 y por el cual también seréis salvos, si ¿Te acuerdas?
Texto: 3 Esta es mi súplica a los que me examinan: 4 ¿No tenemos autoridad para comer y beber? 5 ¿No tenemos?
Texto: 8:8 Pero la comida no nos presenta a Dios, porque si comemos no aumentaremos, y si no comemos no disminuiremos. 9
Texto: 12 “Todo me es lícito”, pero no todo conviene. “Todo me es lícito”, pero no tendré potestad de nada.
Texto: 9 Porque veo que Dios nos ha distinguido como Mensajeros de los demás, como si estuviéramos condenados a muerte. Porque nos hemos convertido en un espectáculo para el mundo, para los ángeles y para los hombres.
Texto: 9 Porque somos colaboradores de Dios, y vosotros sois la tierra de cultivo de Dios, el edificio de Dios. 10 Conforme a la gracia de Dios que me fue dada como sabio arquitecto.
Texto: 10 ...Os ruego, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que seáis todos de un mismo sentir, y que no haya divisiones entre vosotros, sino
19 Y aconteció que al atardecer de aquel día, que era el primero de la semana, las puertas donde estaban reunidos los discípulos se cerraron por miedo a A los judíos,
19:25 Y de pie junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Clopas, y María Magdalena. 26 Cuando Jesús vio a su madre,