10:25-37 – El buen samaritano
25 Y he aquí, se levantó un intérprete de la ley y lo tentó, diciendo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 26 Entonces le preguntó: “¿Qué está escrito en la ley?” cómo […]
25 Y he aquí, se levantó un intérprete de la ley y lo tentó, diciendo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 26 Entonces le preguntó: “¿Qué está escrito en la ley?” cómo […]
28 Y después de estas palabras, como ocho días, tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29 Y mientras oraba, se hizo evidente
40 Y cuando Jesús regresó, la multitud lo recibió, porque todos lo esperaban. 41 Y he aquí vino un hombre llamado Jairo, y era principal de la sinagoga,
26 Y fueron a la tierra de los gadarenos, que está frente a Galilea. 27 Y cuando salió a tierra, le salió al encuentro un hombre de la ciudad que estaba allí.
11 Al día siguiente fue a una ciudad llamada Naín, e iban con él muchos de sus discípulos y una gran multitud. 12 Cuando se acercó,
31 Y como quieres que te hagan a ti, haz lo mismo con ellos. 32 Y si amáis a los que os aman, ¿qué crédito tenéis?
1 Y como la multitud se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios, él se paró junto al lago de Genesaret. 2 Entonces vio dos barcos parados junto al lago,
16 Y llegó a Nazaret, donde se había criado. Y entró en la sinagoga, según su costumbre, el día de reposo, y se levantó para leer, 17 y le fue dado un libro.
21 Cuando pasaron ocho días para que el niño fuera circuncidado, le llamaron Jesús, como lo llamó el ángel antes de ser concebido en el vientre. 22
39 Entonces María se levantó en aquellos días y fue apresuradamente a las montañas, a la ciudad de Judá, 40 y entró en casa de Zacarías y lo saludó. Isabel.
Texto: 26 Y al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada.